sábado 5 de noviembre de 2011

Y cómo iba a yo a saber

Qué el pintor tenía tantos lunares en la espalda?

miércoles 16 de febrero de 2011

A veces...

A veces cuando dejo de escribir por tanto tiempo, me pasa eso...
eso de leer los escritos antiguos y siento eso...
eso de retorcerme de dolor de guata, y luego pienso eso...
¡Eso, eso... cómo cresta le atiné tan bien a eso!...
eso que quería decir, o eso que no quería decir.

A veces cuando leo mis escritos y no por egolatra,
Soy mi AUTOLECTORA favorita.

sábado 15 de enero de 2011

Táctica y estrategia (Mario Benedetti)

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

lunes 13 de diciembre de 2010

Y si del puro asco vomito los fetos no engendrados en mi vientre podrido.
Siento ganas horribles de vivir en la putrefacción de mi interior.
Odio el tener, odio no tener.
Odio sólo odio.
Reverencio la supremacía de lo diáfano y rechazo la hipocrecía de lo oscuro.
Transpiro odio y por mis poros sólo puede brotar olor putrefacto de los fetos podridos en mí, de mí, de mi odio.
A ti, al mundo, a tu padre y a tu madre a tus tíos y... abuelos, perros, gatos, odiar por sobre todo me da la alegría de odiar-te a ti y a mi como si nada importara más.

lunes 13 de septiembre de 2010

Ternura

Cuando veo a los viejitos en el metro con chalequitos de lana típicos de abuelitos, me imagino a las viejitas lavándoles la ropa con detergente.
Me imagino entonces a los abuelitos con olor a detergente, me da tanta ternura.

domingo 12 de septiembre de 2010

Jesús aún nos ama

Cuando éramos niños y creíamos que en el barro no habían más que pasteles imaginarios que podían comerse en el aire.
Cuando no descubríamos aún que las mentiras blancas, rojas y negras terminan siempre en la misma mezcla oscura de lágrimas saladas que acaban por romper todo, perder todo y morir en todo.
Eran niños inocentes los que jugaban aún a perderse entre las sábanas a encontrarse en la oscuridad de un cuarto, como si fuera un bosque denso.
Eran niños perversos, los mismos que jugaban los mismos juegos de la inocencia, pero esta vez en las manos ensangrentadas, buscando otras sombras y encontrando otras formas.
A pesar de todo sé que Jesus aún nos ama.
Pues si fue un niño, jugó y descubrió lo mismo que tú y que yo.
Mintió, robó, tocó, besó sino supongo que realmente era un niño enfermo al cual me habrían dado ganas de abrirle la cabeza sacarle los sesos y cambiarlos por los de un pato.
Qué triste Jesús sin perversión, que aburrida teoría.
Mejor imaginarlo como director de cine gore y escribiendo historietas XXX.
Simpáticamente emocional.
Jesús nos visita hoy a la hora del té, igual que siempre lo ha hecho, igual que siempre.

lunes 16 de agosto de 2010