Escribo porque no sé permanecer en silencio. Porque la palabra es mi carne y mi condena, y porque a veces la única manera de no enloquecer es dejar que la locura hable por mí. No busco respuestas, solo temperatura. Soy Laura Desamparada: lo que queda cuando el alma hierve demasiado.

martes, 2 de diciembre de 2025

Lo que queda de mí


Yo la amé,

como si fuera la última vez que pudiera hacerlo,

como si ese gesto agotara mi vida entera.


Pero al final

solo quedé yo,

sosteniendo el eco de un cariño

que nunca supo volverse casa.


Y entendí tarde

que no se puede habitar

donde una deja de existir.


Recojo mis pedazos,

otra vez,

para volver a armarme desde cero,

como tantas otras veces.


Y aunque ya no espero nada,

aunque cada intento me pesa

como si cargara mis propias ruinas,

sé que no me queda otra

que seguir moviéndome,

aunque sea arrastrándome.


No porque crea en la luz,

no porque imagine un futuro,

sino porque, incluso cansada,

vacía, vencida,

algo en mí se niega a desaparecer.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Búscame

Diosmismo dijo...

Por qué? Para que? No soy capaz de encontrarme en el espejo cuando miro, menos tengo ganas de encontrar un anónimo.

Anónimo dijo...

Observándose en la otredad es más fácil observarse a unx mismx

Anónimo dijo...

Mmm

Anónimo dijo...

Potooooooooo

Anónimo dijo...

Hasta cuando?

Anónimo dijo...

Te dejo ir Amarilla, entre nubes.


El futuro. Julio Cortázar.

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

Anónimo dijo...

:))

Diosmismo dijo...

El poeta es un pequeño dios, ni existe ni está en ninguna parte.

Anónimo dijo...

El pequeño poeta siempre estuvo.

Anónimo dijo...

Ya weritaaaaaaa

Diosmismo dijo...

Así es

Anónimo dijo...

Yapooo te extrañooooo culera, :/

Anónimo dijo...

Gracias, te adoro <3