Así me describirían:
Mujer conflictiva.
Emocionalmente intensa.
Difícil.
Madre sobreidentificada.
Profesional poco flexible.
Demasiado opinante.
Excesivamente crítica.
Con problemas para acatar.
Con tendencia al desgaste.
Intelectualiza sus emociones.
No sabe soltar.
No sabe obedecer sin preguntar.
—
Así me nombro yo:
No conflictiva: consciente.
No intensa: afectada por la realidad.
No difícil: no sumisa.
No sobreidentificada: responsable en un mundo irresponsable.
No inflexible: ética.
No opinante de más: política por necesidad.
No desgastada: explotada.
No desobediente: incómoda para el orden.
No intelectualizo: pienso.
No me cuesta soltar: me niego a desaparecer.
Y eso,
eso nunca fue el problema.